13 jul 2009

Sueños

[…]Aun seguía en aquella roca pensando, mis ojos permanecían cerrados, pero a pesar des esto podía sentir la presencia de alguien acercándose. abrí rápidamente los ojos pero solo distinguía la silueta de aquella persona que me observaba fijamente, afine mi vista y alcance a reconocer aquellos ojos que nunca olvidaría, eran sus ojos… con esa pigmentación perfectamente amarronada y el brillo que entre millones de personas solo el poseía. Noto que yo sabia que se encontraba allí y echo a correr en dirección opuesta a mi, sabia que era el y no podía dejarlo ir como si nada hubiese pasado… tenia que preguntarle tantas cosas. Comencé a seguirlo pero, mientras nos hundíamos en la oscuridad, el se dio cuanta de que lo seguía y aumento la velocidad obligándome a que yo lo imitara. Mis ojos amenazaban con cerrarse y un cansancio inmenso comenzó a recorrer todo mi cuerpo; pero no pararía de correr al menos hasta que me hable. Parecía que habíamos recorrido casi la mitad del bosque, aproximadamente 6 kilómetros. Las ramas golpeaban contra mi rostro a la vez otras rasgaban la piel de mis brazos, piernas y torso, pero parecía no importarme… en realidad no me importaba, no lo perdería, no dejaría que vuelva a huir.

¡Porfin!, se detuvo en seco a solo unos segundos de caer por al acantilado que se encontraba frente a él, solo eran unos centímetros lo que lo separaban del vacío, un rayo de sol lo ilumino y dejo al descubierto todo su cuerpo: solo llevaba puesto unos vaqueros y su ancha y musculosa espalda quedaba al descubierto. Me acerque a el pero aun así no alcanzaba a ver su rostro; lo dirigía al lado opuesto de mis ojos, evitaba mi mirada. Me encontraba un paso detrás de su figura, coloque la palma de mi mano sobre su hombro y en el preciso momento en que nuestras pieles tuvieran contacto comencé a temblar y un fuego me envolvió… lo raro es que era color azul, ¿llamas azules?, además no me quemaba; solo ardía, ardía intensamente a mi lado, sentía calor pero por mas de que la hoguera se encontrara a solo unos milímetros de mi no me quemaba, pero de todas maneras solo una minimisima parte de mi concentración estaba centrada en ello.

Insaciables lágrimas se desprendían de mis ojos, el solo se encontraba a menos de medio metro de mi; era impresionante lo que provocaba en mí: No me hablo, nisiquiera me miro pero yo ya estaba llorando, ya comenzaba a sentir aquella rara mezcla de sentimientos ¿Cómo podía hacerlo? ¿Por qué nadie más podía?

Intente hablarle pero… ¿Qué le diría? ¿Cómo se le diría?; me convencí de que preguntarle: aquello que por varios años nunca podía encontrar respuesta, aquello que provocaba intenso sufrimiento en mi, aquello que nunca logre superar del todo “¿Por qué nunca volviste a mi?”... tome todo mi tiempo para analizar cada palabra de la pregunta y mi respiración se debilitaba, antes de que sucediera algo mas quería preguntárselo; pero las palabras no salía de mi boca, mis cuerdas vocales no producían ningún sonido que se pudiera comprender, nada que siquiera yo pudiera comprender.

-No sufras… y menos por mi, no lo mereces, ya has pasado por demasiado dolor gracias a mi. Olvídame. No quiero que vuelvas a sentir eso por mi – sus palabras me habían impactado parecían haberse tatuado en mi corazón a la vez que el pronunciaba cada termino.

-¿Qué?... vo…volv…volver a sentir… tu te… te refieres a…- solicitaba mucha fuerza para poder producir sonido coherentes, por esa razón mi voz temblaba mucho y se desgastaba cada vez mas.

-Estoy mas cerca de lo que piensas – Giro su rostro y casi alcance a ver su perfil, ya que en unos segundos se lanzo al abismo, con la frialdad que transmitió al pronunciar aquella frase, al dejar de sentir el calor intenso de las llamas que se encontraban junto a mi, pero principalmente al dejar de sentir su contacto… el helado viendo me rodeo entre sus brazos, era tan frígido que temblaba aun mas. Un sombría voz llamaba a mi nombre, esta era tan lúgubre que hacia que los bellos de mi piel se erizaran, era como sentir que la mismísima muerte te hablara al oído; mis ojos se entrecerraban pero alcance a divisar a una especie de parca acercarse a mi, seguía repitiendo mi nombre una y otra vez parecieran que tenia eco, pero lo extraño era que cada vez que lo pronunciaba la voz se distorsionaba y cambiaba a una mas acogedora y calida, una que yo ya conocía. A esa altura solo alcanzaba a divisar sombras, mis ojos se cerraron automáticamente, pero tome fuerzas y al volver a abrirlos… La deforme y aburrida nube que observaba antes de caer en los brazos de Morfeo

- ¡Hey! ¿Que te paso? – Lo abrase y no quise separarme de el por aproximadamente cinco minutos

- Lo siento[…]



Ojala que les halla gustado mi relato... lo publicare en mi flog :)

Paauliw

0 comentarios:

Publicar un comentario