Anteriormente:
-Kevin, ¡Kevin! – escuchaba muy lejana su voz pero sus labios no se movían, hasta que de pronto sentí como algo me jalaba hacia abajo y luego el inmenso frío del suelo de la cocina de mi casa
-¡Ouch!- me queje, mientras volvía a abrir los ojos ya que por el impacto de mi cabeza contra el piso los había cerrado.
-Perdón, es que volcaste todo el aceite en el suelo y... – Pude observar que ella estaba sobre mí, su voz era temblorosa, estaba nerviosa y asustada. No podía descifrar lo que sus ojos intentaban expresar, fue callando su voz porque yo no podía parar de observarla intrigadamente… solo la observaba y ella a mi, luego de unos minutos me di cuenta que ella se acercaba a mi rostro, e identifique sus intenciones, en cuanto me di cuenta que era lo que haría mi corazón se acelero descontroladamente y poco aire ingresaba a mis pulmones, millones de pensamientos pasaban por mi cabeza y era imposible concentrarme en seguir su causa, era demasiado confuso todo, me estaba volviendo loco en unos pocos segundos: ella iba a besarme
Capitulo 20:
No podía comencé a sentirme mareado y no pude seguir, la frene eh ambos nos levantamos al mismo tiempo – Perdón por hacerte caer, no era mi intención- Me dijo un poco avergonzada por lo que acabábamos de pasar
-No hay problema, no se que clase de tonto dejar caer tanto aceite, será un desastre limpiar todo esto – Tome un trapo que estaba en el borde de la mesa principal y lo coloque sobre lo que había derramado para que lo absorba.
-Mejor te ayudo – Tomo otro repasador y comenzó a imitarme, pero yo no necesitaba que ella me ayude… una chica no debería limpiar lo que yo había hecho.
-No, nonono… Yo puedo solo, no te preocupes Winnie
-Claro que no, yo te ayudare…
-No lo harás… yo puedo – ella insistía pero si no dejaba de hacerlo tendría que toma drásticas medidas
-No podrás convencerme… - dijo en un tono burlón
-¿Ah no? – me pare, la tome por la cintura y la levante en un de mis hombros; subí las escaleras y busque a los chicos por toda la casa, pero no lo encontraba… solo podía oír a Winnie pidiendo desesperadamente que la baje mientras golpeaba mi espalda… Como no encontré a nadie arriba, nuevamente baje pero tampoco había nadie allí. Deje que Winnie pueda tocar en suelo con sus pies, pero solo para preguntarle algo.
-¡¡Hey Kevin ya bájame!! – se quejaba mientras la bajaba – Osh por fin… ¿Qué buscas?
-A mis hermanos ¿donde están?- Ella no podía fingir su risa irónica
- ¿Que no los escuchaste?... dijeron que iban a buscar algunas cosas al mercado mientras colocabas aderezo a la carne… ¿estas bien? – Sonaba un poco preocupada; pero era obvio no los había escuchado porque en ese momento estaba demasiado desconcentrado observando a Winnie… estoy seguro de que por poco no enveneno toda la comida.
-Amm… no en realidad no los escuche… ¿pero donde están Rocco y Dav? – ella comenzó a mirarme aun mas preocupada… tomo mi mano e hizo que nos sentáramos en unas sillas, comenzó a observarme lentamente y hasta pasaba la mano por delante de mis ojos como para saber si veía o sentía algo; luego tomo mis rostro en sus manos y seguía observándome.
-¿Que eres… un medico? ¿Porque haces todo esto? – le pregunte un poco intrigado… pero su expresión de preocupación cambio por un extrovertida sonrisa… y ya no solo tenia mi rostro en sus manos, comenzó a pellizcar mis mejillas y a jugar con ellas… - ¡hey!.. ¿Me trajiste aquí para jugar con migo?
-Mmm…- pensativa – talvez…. ¿tu quieres jugar? –aquella sonrisa no podía borrarse de su hermosa carita. Me dio un beso en la mejilla y salio corriendo
-¿A donde vas?- mientras me levantaba del banco
-¿Porque tantas preguntas? ¡Averígualo! – Decía corriendo cuando yo ya no podía observar donde se encontraba, la casa de mis padres era muy grande, ella podía haberse escondido en cualquier sitio, busque por todos lado excepto en mi habitación la que compartía con Joe y (cuando no estaba Frankie) Nick. Entre allí y busque debajo de las camas, entre el desorden de Joe y en la perfección de las cosas de Nick, luego me dirigía hacia detrás de un mueble cuando alguien me tomo el brazo eh hizo que entre en el gran placard: era Winnie. –Deja vu, ¿no Kevin?
-Haha muy chistosa Winnifred – le dije sarcástico. Ella comenzó a reír
-¡Ya! ¿Que es tan chistoso?- su risa era incontenible, pero ella intentaba evitarla.
-Tu linda carita – toco suavemente mi nariz mientras seguía riendo
-Hay eres imparable… muy chistosa- seguía sarcástico – ya vamos a seguir cocinando o Joe se enfadara- Intente abrir la puerta pero esta no cedió… volví a intentar pero fue el mismo resultado que el anterior
-¿Que pasa Kevin?, ya abre la puerta
-No puedo, se trabo…- yo podía parar de desesperarme. Con Winnie seguimos intentando varias veces pero era inútil, la puerta esta completamente trabada
-¡Osh!.. Es imposible, ¿como pudimos quedarnos atrapados aquí? – ella tambien estaba un bastante nerviosa aunque lo disimulaba muy bien
-Cálmate, esperaremos a que lleguen los chicos...
-Oh claro y les diremos que nos quedamos encerados aquí porque…- decía sarcástica mientras intentaba que yo terminara la frase. Pensé unos segundos, no podía dejar que mis hermanos, Rocco y Dav nos vieran encerrados en el armario ¿que pensarían? me molestarían por el resto de mi vida
-¡Abre maldita puerta!, ¡ábrete!- comencé a gritar mientras golpeaba fuertemente contra aquella puerta
- ¡Ya tranquilízate!, pensaremos en algo… haber déjame de aquel lado –intento cambiar de lado conmigo, pero aunque el armario era bastante grande no era lo suficientemente para los dos, esté era muy delgado y en cuando intentamos cambiar de lado… nuestro cuerpos quedaron uno contra otro y su rostro esta muy cerca de mi: era demasiada casualidad o el destino quería que la besara, no tenia otra opción, era demasiado y aunque el lugar no lo era muy espaciosa, el momento era perfecto. Tome su rostro en mis manos y la acerque a mi… su mirada era un poco insegura ella tambien se acercaba a mi; alcance a sentir el rose de sus labios en los míos hasta que por fin…*
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