12 ago 2009

Who Knew [Capitulo 6]: Reeconocimiento... ¿amor?

- Emm… si soy yo; tu eres Maddie ¿verdad?- su sorpresa era notablemente mayor que la mía, me miraba como si me hubiesen pasado quince años.

-Wouu, haz cambiado un montón, no te hubiese podido reconocerte si no hubiese sido por tu sonrisa... haha- rió un poco nerviosa.

-Em... gracias, creo. Tu tambien haz cambiado demasiado, creo que mamá se sorprenderá mucho al verte- intentaba disimular que estaba relajado, pero obviamente se notaba bastante la parte disimulada. Mi sonrisa de tonto seguía apegada a mi rostro y mi mirada no podía despegarse de sus ojos, estaba concentrada en mí como si fuese el centro del mundo, me di cuenta de que había sido difícil para ella reconocerme.

-Haha- seguía con un cierto nerviosismo en su risa – Y hablando de resto de tu familia… ¿Se te perdieron?- dijo divertida mientras observaba al mis lados donde no se hallaba ni una solitaria mosca.

-Am… es que creo que me quería alejar un poco, ya sabes mis padres son muy… ya sabes- nisiquiera sabia lo que estaba diciendo creo que Joe tenia razón al decir que no había nada peor que yo intentando improvisar

-Si, claro – sonrió. Su acompañante, que recién se percataba de mi presencia, se giró hacia nosotros, la miró por unos segundos, luego se dirigió a mí y por ultimo volvió a ella.

-¿Qué acaso soy invisible? ¿No me presentaras?- Le regañaba con un tono sarcástico, de una manera que me hacia recordar tanto a mi hermano que hasta por unos minutos me volví a preguntar donde estaba Joe.

-Soy Nick- me presenté y extendí mi mano para saludarlo.

-El es Rodrigo – me señalo ella, mientras su acompañante aceptaba mi saludo.

-Un placer – dijo el mientras mascaba un chicle y sonreía amigablemente, cosa que tambien me sonaba familiar a mi hermano. El chico era alto, rubio, ojos claros, rasgos definidos: barbilla ancha, pequeña nariz, y cejas pronunciadas; seguramente era su novio, no solo porque estaban juntos sino tambien por la manera en que el la miraba.

- El placer es mió. Pero creo que me tengo que ir, sino mama se pondrá como loca al no encontrarme - suponía en voz alta.

- Fue lindo volver a verte Nicholas y creo que nos volveremos a ver pronto, en mi casa, digo en tu casa… em en nuestra casa… o algo así- dijo mas confundida con cada palabra que pronunciaba.

- Si, claro. Pero por favor no me digas Nicholas, solo Nick- le sonreí a la vez que ella me respondía la mueca un poco mas tímida – Bueno creo que ya me voy- Salude con otro apretón de manos a Rodrigo y luego me dirigí a saludarla, al colocar mis labios sobre su mejilla sentí pasar frente a mis ojos varias antiguas imágenes, aunque les di menor importancia, ya que; la sube textura de su rostro y su respiración cerca de mi cuello, provoco que un escalofrío me recorriera toda la columna. Aunque haya sido por unos segundos darle un pequeño beso en la mejilla fue… lindo. Cada segundo pareciera ser una eternidad, no me entendía algo me sucedía, algo muy raro. Sentí su aroma y deduje que nunca lo podría sacar de mi cabeza.

Me separe lentamente de ella, mientras observaba su indiferente mirada. Me despedí con la mirada y me aleje de ellos. Luego de caminar sin destino unos cinco minutos, tope fuertemente con alguien, pero al solo escuchar su voz lo reconocí

-Hey ten mas cuida… ah eres tu Nick –dijo Joe mientras se separaba un poco- Como te ah ido en esta maldita cuidad, yo ya me quiero ir.

- Mmm... Yo creo que no es tan mala, hermanito- le sonreí pensando en lo que me había pasado. Estoy seguro que Joe ni se imaginaba con quien me había encontrado.

8 ago 2009

Infinidad

Si existiera el numero mas grande del mundo.
Esos serian los segundos en los que pienso en ti.

Los numero son infinitos al igual que la felicidad que provocar en mi
cada vez que te veo sonreir

Cuenta las estrellas,
solo asi podras saber cuanto te amo.

Despidete de mi

Ya no me detendras, dejame ser quien realmente soy.
Dejame demostrar mi nombre. Confia en mi, tan solo una vez.
Tambien tengo mis sueños y no los dejare a la mitad de camino. No soy como tu!
Tengo fe en mi, sé que puedo. Porque no creer que pueda lograrlo
Sé que tengo lo necesario!.
Dejame intentarlo.
Tengo un sueño, no me olvidaré de lo que es importante.
Ya es hora de ser mi mismo.
Suelta mi mano, ya tengo que depegar
No soy como un pichon que no sabe volvar.
No sé todo, pero si lo necesario.
Porque no crees es mi
Que nunca me viste. Intento poder todo el entusiasmo posible en esto.
Es tiempo para mi. Es mi tiempo.
No me retengas, dejame salir, correr hacia lo que quiero.
No soy como tu, no dejo las cosas a la mitad
Ni le encomendaré mis tareas a los demas.
No me burlaré de ellos
Ya suelta mi mano. Es tiempo de que me valla. No tengo todo en tiempo del mundo
es ahora o nunca poque no confias ni un poco en mi.
Tengo que alejarme de ti o nunca lo lograré.
Dejame volar.
Dejame vivir.
Dejame Ser.
Dejame en paz.

Solo dejame hacerte feliz

¿Que necesitas?
Te lo daré. Dime tan solo yo lo cumpliré y si algun dia voy por aquello y no vuelvo es porque todavia no lo logre, pero pofabor se paciente... todo tiene su tiempo o ¿no?
Dejame hacerte feliz, si no lo eres yo me sentiré cumpable re heir tu alma.
Sabes que te llevo guardado en lo profundo de mi corazon, de alli no te escaparás... Sabes que solo busco tu bien. Dejame hacerte feliz.
Si alguna vez falló, volveré a intentarlo una y otra vez, y otra vez, y otra vez.
No importa cuento me lastima mientras la sonrisa siga en tu rostro.
Dejame darte todo de mi. Dejame darte el mundo que soñaste entre arcoiris, risas, besos, y mas que todo tu. Quiero que seas feliz y lo sabes. Dejame mostrarte lo que puedo hacer. Dejame ser capaz
Solo te pido una oportunidad, de poder robarte una sonrisa, una lagrima de felicidas.
Sabes bien que es lo unico que quiero... dame un chance.
Te seguiré a donde sea necesario, aceptaré todas tu deciciones, y si te llegas a equivocar estaré alli para poder seguir adelante juntos. Toma mi mano, quiero que seas feliz.
No te pedire nada, solo dejame estar junto a ti. Ser tu angel volvando junto a ti. No me verás, lo prometo, pero cuando lo necesites te daré mi mano para poder levantarte y ponerte en camino nuevamente. Solo dejame hacerte Feliz.

Dime

Dime que nunca te iras
Dime que no lo harás
Dime que siempre estaremos unidos
Dime que podemos
Dime que confias en mi
Dime que es mejor seguir
Dime que nunca me dejaras sola
Dime que nunca me perdere de nada
Dime que nunca te alejarás
Dime que seres felices
Dime que mantendremos la esperanza
Dime que nuestros sueños se cumpliran
Dime tantas cosas bonitas como puedas.
Sabes que lo necesito
Dime que nunca te iras.

¡¡Porfabor!!

Esperanza

Estoy junto a mi, mirame!
Todavia hay esperanza de seguir
No te rindas asi.
Eh vuelto solo para ti.
No dejes mis sueños destrozarse como
un pequeño cristal.
Podemos lograrlo.
Lo verás nunca mas te rendirás.
Ven conmigo te mostraré el camino
Eres mi esperanza
Eres mi luz
Eres mi felicidad
Eres mi razon de existencia
No dejes rendirte tan facil

Acercate!

Amaria tenerte aqui.
Es solo una ilucion.
Pero mi amor no lo es
No te alejes aun mas
ya son suficientes lo miles de kilometros que nos dividen
quisiera aspirar tu aires
sentirte cerca de mi

Ya no quiero esta naldita ilucion
Quiero que seas real
Al que tube al plaser de conocer
Acercate, que no ves que estoy muriendo
Acercate, que no vez que no vivo sin ti
Acercate un poco mas, te necesito.

Quisiera que ya no fuera un sueño
Ven aqui juntos podremos huir
Porfabor, ven po mi
Tomame y llevame contigo
No me dejes aqui, porfabor

Dejame verte, dejame sentirte
Sabes que con solo una sonrisa me haces feliz
Secuestrame y nunca me me devuelvas
Llevame contigo.
Porfabor, Porfabor, porfabor
Te necesito.

No me dejes morir aqui...
sin ti.

Belive in you

Ya te vi, estas ahi
No te escondas, no te dejaré ir
Sé que me necesitas
Necesitas de alguien en quien llorar
Seré tu respaldo, no te dejaré caer
Cuentame que sientes
Nunca lo revelare
Solo quiero ayudarte!
No te escondas de mi
Se que estas ahi!

Volaremos mas alla de las estrellas
te prometo un mundo mejor!
Mira a tu alrededor,
tu sabes que puedes!
No te dejes vences,
Eres lo suficientemente fuerte
No hace falta mirar atras.
Sigue adelante.
Sabes lo que quieres.
No piedas la esperanza.

Apoyate en mi hombro y expresa tu ser
No te abandonaré
Talvez no necesites de mi para seguir
pero igual estare alli.
Sere tu respaldo
No te dejaré caer.

Tu ya no debes sufrir!
Tu corazon no volverá a quebrarse
porque yo seré tu respaldo
No te dejaré caer
Confia en mi
Confia en ti!

Sabes que puedes!
No te dejaré caer de nuevo
No te dejaré caer de nuevo

Who Knew [Capitulo 5]: Nicholas

No abrí la boca en todo lo que quedaba del camino de regreso a casa. Cuando llegamos ayudamos a Kevin a desempacar, luego subí a la habitación y me tendí sobre la cama. Por una parte estaba muy feliz de que Kevin llegará pero la noticia que nos había traído no era muy de mi agrado. Hace cinco años con Joseph tuvimos ‘algo’ no se exactamente que, ya que, éramos muy pequeños… era extraño, algunos día llegaba a creer que tenia una adicción a él, es decir, era mi vida… lo veía todos los días, salíamos a pasar, jugueteábamos, charlábamos y hasta nos besamos, o algo así… en fin cuando él se fue mi vida se volvió un asco y no quería que eso vuelva a suceder. Mientras mi mente seguía enfocada en lo horrible que seria volver a verlo, escuche que alguien entraba pero no le di mayor importancia; sentí que en una parte la cama se amoldaba a la figura de alguien que se sentaba junto a mí.

-Se lo que te pasa…- decía muy seguro- no quieres volver a mi hermano, ¿verdad? – no podía mentirle a Kevin…

-Exacto… pensé que ya no iba a verlo jamás y creo que eso hubiese sido lo mejor.

- ¿Y porque no lo quieres ver?- la pregunta era rara, no tenia muy bien planteado en mi porque pero… mas o menos era porque seria muy extraño… No seria como ver a un viejo amigo, cuando el se fue ninguno de los dos se quería separar del otro, la despedida fue muy… extremadamente difícil.

- Creo que porque hace pocos años en mi se genero un odio hacia el… o eso creo – Seguía con la cabeza hundida en la almohada. Había sufrido mucho por el además, la ultima noticia que me había llegado de Joseph, hace dos años, era que tenia una linda nueva novia. Eso me había dañado mucho, y allí fue cuando comenzó mi odio hacia él, ¿Qué nisiquiera fue capaz de recordad su promesa?, pero no importaba seguramente lo nuestro no había significado mucho para él. Por eso me digne a seguir adelante y porfin olvidarlo – aunque cada noche me visitaba en mis sueños- era parte de mi pasado… o eso creía yo.

-Que bueno que ya no lo quieras, es decir, que ya no lo quieras de la manera que lo hacías antes… ya que, tu ya sabes que el… tiene…

-¿Novia?- Kevin parecía no muy seguro de decirlo, seguramente porque no creía ciegamente en mi palabra – si ya lo sabia… y creo que no me importa mucho.

- ¿Y que piensas de Nick? Tú y él comparten mucho en común, talvez ustedes…

-¡¡Kevin!!- le regañe antes de que termine la frase, no podía creer que Kevin pensara en eso, -apenas recordaba un poco el rostro de Nick, era un dulce niño pequeño, y nunca fuimos que grandes amigos, es decir, solo amigos y además… el siempre estaba con su música y yo siempre con su hermano- Nisiquiera podía creer que yo estuviese analizando la situación.

-Que solo digo que en lo últimos años me he fijado en eso… y ustedes podrían hacer una linda pareja- me levante y lo mire a la cara muy sorprendida por su reacción.

-¡Kevin ya basta con eso! Apenas recuerdo a tu hermano

-Pero lo recuerdas- se burlo de mí mientras huía ya que sabía que lo volvería a regañar y aun mas duro.

Luego de esa charla con Kevin no volvimos a hablar del tema, al otro día me aburrí mas de lo que un ser humano puede imaginarse, como la casa estaba en reparaciones mis padres preparaban todo para ‘el gran día’ como decían ellos el día que llegaba la familia Jonas. Esa noche casi no dormí el insomnio se había apoderado de mi. A la mañana siguiente me despertó la voz de Kevin hablando por teléfono con su novia. Me levanté y me dirigí al baño para cambiarme el pijama, salí de la casa a pesar de todo no quería estar allí cuando llegue Joseph y su noviecita, me dirigí hacia la plaza mas cercana y me senté en un columpio desde allí podía ver una nube que en si no tenia forma de alguna cosa mientras a observaba podía sentir que me transportaba. Estaba volviendo a mi sueño de hacia dos días…

Aun seguía en aquella roca pensando, mis ojos permanecían cerrados, pero a pesar des esto podía sentir la presencia de alguien acercándose. Abrí rápidamente los ojos pero solo distinguía la silueta de aquella persona que me observaba fijamente, afine mi vista y alcance a reconocer aquellos ojos que nunca olvidaría, eran sus ojos… con esa pigmentación perfectamente amarronada y el brillo que entre millones de personas solo el poseía. Noto que yo sabia que se encontraba allí y echo a correr en dirección opuesta a mi, sabia que era el y no podía dejarlo ir como si nada hubiese pasado… tenia que preguntarle tantas cosas. Comencé a seguirlo pero, mientras nos hundíamos en la oscuridad, el se dio cuanta de que lo seguía y aumento la velocidad obligándome a que yo lo imitara. Mis ojos amenazaban con cerrarse y un cansancio inmenso comenzó a recorrer todo mi cuerpo; pero no pararía de correr al menos hasta que me hable. Parecía que habíamos recorrido casi la mitad del bosque, aproximadamente 6 kilómetros. Las ramas golpeaban contra mi rostro a la vez otras rasgaban la piel de mis brazos, piernas y torso, pero parecía no importarme… en realidad no me importaba, no lo perdería, no dejaría que vuelva a huir.

¡Porfin!, se detuvo en seco a solo unos segundos de caer por al acantilado que se encontraba frente a él, solo eran unos centímetros lo que lo separaban del vacío, un rayo de sol lo ilumino y dejo al descubierto todo su cuerpo: solo llevaba puesto unos vaqueros y su ancha y musculosa espalda quedaba al descubierto. Me acerque a el pero aun así no alcanzaba a ver su rostro; lo dirigía al lado opuesto de mis ojos, evitaba mi mirada. Me encontraba un paso detrás de su figura, coloque la palma de mi mano sobre su hombro y en el preciso momento en que nuestras pieles tuvieran contacto comencé a temblar y un fuego me envolvió… lo raro es que era color azul, ¿llamas azules?, además no me quemaba; solo ardía, ardía intensamente a mi lado, sentía calor pero por mas de que la hoguera se encontrara a solo unos milímetros de mi no me quemaba, pero de todas maneras solo una minimisima parte de mi concentración estaba centrada en ello.

Insaciables lágrimas se desprendían de mis ojos, el solo se encontraba a menos de medio metro de mi; era impresionante lo que provocaba en mí: No me hablo, nisiquiera me miro pero yo ya estaba llorando, ya comenzaba a sentir aquella rara mezcla de sentimientos ¿Cómo podía hacerlo? ¿Por qué nadie más podía?

Intente hablarle pero… ¿Qué le diría? ¿Cómo se le diría?; me convencí de que preguntarle: aquello que por varios años nunca podía encontrar respuesta, aquello que provocaba intenso sufrimiento en mí, aquello que nunca logre superar del todo “¿Cómo te olvídate tan rápido de lo nuestro?”... tome todo mi tiempo para analizar cada palabra de la pregunta y mi respiración se debilitaba, antes de que sucediera algo mas quería preguntárselo; pero las palabras no salía de mi boca, mis cuerdas vocales no producían ningún sonido que se pudiera comprender, nada que siquiera yo pudiera comprender.

-No sufras… y menos por mi, no lo mereces, ya has pasado por demasiado dolor gracias a mi. Olvídame. No quiero que vuelvas a sentir eso por mi – sus palabras me habían impactado parecían haberse tatuado en mi corazón a la vez que el pronunciaba cada termino.

-¿Qué?... vo…volv…volver a sentir… tu te… te refieres a…- solicitaba mucha fuerza para poder producir sonido coherentes, por esa razón mi voz temblaba mucho y se desgastaba cada vez mas.

-Estoy mas cerca de lo que piensas – Giro su rostro y casi alcance a ver su perfil, ya que en unos segundos se lanzo al abismo, con la frialdad que transmitió al pronunciar aquella frase, al dejar de sentir el calor intenso de las llamas que se encontraban junto a mi, pero principalmente al dejar de sentir su contacto… el helado viendo me rodeo entre sus brazos, era tan frígido que temblaba aun mas. Un sombría voz llamaba a mi nombre, esta era tan lúgubre que hacia que los bellos de mi piel se erizaran, era como sentir que la mismísima muerte te hablara al oído; mis ojos se entrecerraban pero alcance a divisar a una especie de parca acercarse a mi, seguía repitiendo mi nombre una y otra vez parecieran que tenia eco, pero lo extraño era que cada vez que lo pronunciaba la voz se distorsionaba y cambiaba a una mas acogedora y calida, una que yo ya conocía.

A esa altura solo alcanzaba a divisar sombras, mis ojos se cerraron automáticamente, pero tome fuerzas y al volver a abrirlos… La deforme y aburrida nube que observaba antes de caer en los brazos de Morfeo era Rodrigo

-¿Qué haces aquí?- pregunto confundido

-Nada yo solo... ¿Tu crees que..?..Em, nada ahora tenemos que ir al shopping ¿no?- le dije mientras apenas me volvía a despertar

-¿Estas bien?

-Si, claro – mi respuesta no pareció convencerlo mucho pero de todas maneras fue aceptaba

- Si, Kevin dijo que te habías ido así que vine a buscarte para ir de shopping, que bueno que te acordaste

-Como olvidarlo- le sonreí. Como habíamos planeado salimos de compras…algo interesante que paso allí fue que cofín había conseguido unos libros y unas revistas sobre varios temas que quería obtener hacia tiempo. Cuando estábamos en el Shopping, hablando con unos amigos de él, una sensación me recorrió todo el cuerpo, alguien me observaba, no era extraño solo especial, era como si se estuviesen percatando de algo de mí. De algún modo lindo.

[Narra Nicholas]

En cuanto bajamos del avión luego de la típica charla que dan todos lo padres cuando conoces a alguien, todo eso de ser cordial y educado y todo lo demás, nos dirigimos al shopping para buscar regalos. Joe había desaparecido y mis padres habían ido por Frankie que seguía en la sala de videojuegos, estaba solo en medio de toda es gente que solo caminaba y caminaba, algunos iba diciendo a sus hijos que no podían comprara aquello que lo niños querían porque costaba mucho dinero, otros discutiendo por cosas indiferentes y tambien había parejas que solo reír felices y enamorados; eso hizo que ese día no fuese tan especial para mi ya que aquellos jóvenes me hacían recordar a alguien que me había dejado en medio de la soledad tal como lo estaba en aquel pasillo repleto de diferentes voces. Observe a una muchacha que estaba casi en frente mío la reconocí en unos minutos, pero era aun mas bella en persona: su lacio y largo cabello tenia un tono rojizo pero a simple vista era castaño oscuro y combinaba perfectamente con sus preciosos y atrapantes ojos, estos eran bien redondos y tenia un brillo único; pero lo que más me atraía era que sus ojos eran los de una pequeña y dulce niña a pesar de que su mirada transmitía rebeldía, libertinaje y un poco de locura. Sus otras fracciones, como sus delicado y gruesos labios, eran los pares perfectas para su rostro. El resto de su cuerpo no respondía a tanta dulzura: una delgada cintura, largas piernas, sus manos daban una textura casi tan suave como la piel de su rostro; y además tenia proporcionadas curvas... aunque no era lo que mas me importaba.

Unos instantes me tome para observar toda su figura, era completamente irresistible, una tentación para cualquier chico; pero luego de observarla por completo mi mirada no se despegaba de sus ojos los que tenían concentrada su atención en su acompañante, a la vez que lo miraba con un poco de desprecio lo hacia con intriga y desesperación. Mis ansias por acercarme a ella eran incontenibles y no tuve otra opción que improvisar ¿Que puede ser peor que yo improvisando? Estaba tan acostumbrado a ver películas así que hice lo típico: pase caminando a su lado y choque intencionalmente su hombro pero en efecto hice que soltara las revistas que traía en sus manos.

-Lo lamento - le dije mientras volteaba y me dirigía a levantar todas sus cosas para entregárselas nuevamente, pero lo hice tan rápido que no me di cuenta de que ella tambien se dirigía a ayudarme entonces al levantarme hice que nuestras cabezas chocaran fuertemente - Lamento eso tambien - estaba frente a ella y solo conseguía sonreír

-No hay problema - su voz era como escuchar a millones de angeles cantar a mi oído, estaba volando solo con escuchar su voz; no podía entender como me había olvidado de un niña tan preciosa... ella solo devolvía mi sonrisa. No entendía porque mis ojos no podía dejar de observarla, comencé a ponerla en una situación incomoda.... dejo caer su mirada y luego la volvió a mi

-¿Nos conocemos?- le pregunte para poder saber si ella si me recordaba... seguramente no lo haría habían pasado 5 años desde el ultimo día juntos y éramos muy pequeños, yo solo la había podido recordar por la ayuda de mi madre quien me contó lo muy poco amigos que éramos y me había mostrado fotos antiguas de nosotros juntos, la noche anterior.

- Tú eres…no puede ser ¿Nicholas?