Llegue hasta mi habitación, y me tendí sobre la cama bocabajo, tape mi cabeza con la almohada y me recordé que no podía volver a recordarlo supuestamente ya lo había superado. Me decidí a pensar que le diría a Rodrigo, el me iba a preguntar porque me había ido de esa manera. En unos pocos minutos escuché como se abría la puerta, se sentó a mi lado y colocó su mano en mi hombro.
-Tranquila, no volverá a suceder… discúlpame – dijo con un hilo de voz, pero el no sabia porque en realidad dejé de besarlo.
-Solo es que no estoy segura… tu no tienes la culpa – le recalque con voz firme. Salí de de abajo de la almohada, y lo miré a los ojos. Comenzó a acariciar mi mejilla e iba a decir algo pero lo interrumpió el sonido de los pasos Mark.
-Chicos ya es hora de comer, ¿vamos? – Decía desde el marco de la puerta. Nos levantamos y bajamos al comedor. Mamá había preparado pasta; en la mesa solo hablábamos de lo genial que seria volver a ver a Kevin, luego de el almuerzo nos dirigiríamos al aeropuerto para ir por el. La cena terminó y los cuatro nos preparamos para salir, estaba tan entusiasmada que olvide que por poco no nevaba; Lisa me recordó que lleve un abrigo, fui por el a mi habitación y luego solo Salí para subir al auto. Solo faltaban quince minutos para las tres y me estaba enloqueciendo, no íbamos ni a mitad de camino.
-¡Hey Mark!, pisa fuerte el acelerador… quiero llegar rápido – le reprochaba mientras el se burlaba de mi comportamiento riendo entre dientes.
-¡Ya! ni que Kevin se pudiera perder – Como siempre Rodrigo sarcástico. En cuento llegamos Salí corriendo del auto y busque donde desabordaban los del vuelo 405, en donde venia Kevin. A los segundos los demás me alcanzaron, lo buscaba por todos lados, pero mi mirada no lo encontraba… eran muchas personas, pero ninguna él. Hasta que porfin lo vi, soltó sus maletas y me abrió sus brazos, corrí a el y lo abrasé lo mas fuerte que pude.
-¡Porfin llegaste bobo! – bromeé
-Si, seguro que me extrañaron mucho – Mis padres y Rodrigo se acercaron. Él me soltó y saludo a los demás.
-No seas creído – le reprochaba; Mark levanto dos de sus maletas y él las otras dos; comenzamos a caminar hacia el auto mientras lo desbordábamos de preguntas y el a nosotros. Subimos al auto, Mark en el lugar del conductor, Lisa en el del acompañante –como de ida al aeropuerto- y Rodrigo, Kevin y yo atrás.
- Tengo que contarles algo que los sorprenderá demasiado… -nos dijo muy entusiasmado – El resto de mi familia llegaran en dos días – en el momento que lo dije no me di cuenta de todo lo que encerraba esa frase.
-Ahh, eso es genial – dijo Lisa muy sorprendida y feliz por la noticia- hace mucho que no veo a tus padres. Y no puedo esperar a ver a Nick, Frankie y Joe… deben estar muy grandes- ¿Joe?... ¿él volverá?... Lo negué millones de veces pero no podía cambiar la realidad… Aunque quisiera no podía…
-¡¡¿Qué??!!- pensé en voz alta, muy furiosa.
-¿Qué no te agrada la noticia?- preguntó preocupado Kevin.- Que idiota, como pude decirlo tan alto, no podía decirle a Kevin que odiaba a su hermano, bueno… no lo odiaba pero… pero, ya no quería verlo nunca mas en mi vida.
-Em… Que es una muy buena noticia, no lo podía creer… es genial… realmente genial- mientras cambiaba mi ceño fruncido por una sonrisa que intentaba que no descubran que era fingida. Era todo lo contrario de lo que habia dicho, la noticia me habia caido pesimo... fue como un hueco en el corazon. Mi respiracion se agito pero ninguno de ellos lo notó, seguian riendo y diciendo lo genial que seria, pero ni se imaginaban como me sentia; parecia como si habian olvidado lo que fue Joe&Maddie
No quería que el vuelva, era el hombre que me hizo sentir lo peor del mundo… Al que ame con todas mis fuerzas y luego de que se fuera nunca lo pude arrancar de mi… hasta ese mismo día había soñado con él, no quería volver a sufrir de nuevo por el. O pero no quería volverme a enamorar de él, la persona que mas feliz me hizo sentir en la vida, que me enseño lo que era el amor y que me pudo hacer sentir lo que nadie más pudo. No quería volverme a enamorar de Joseph Adams Jonas.

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